Reservamos una moto por un día y el proceso de reserva fue sencillo y sin complicaciones. Tenía previsto recogerla a las 10:00, pero el personal llegó un poco tarde. Dicho esto, no fue un gran problema, ya que no teníamos prisa. Al principio, la moto parecía estar bien, pero después de un rato, notamos problemas con el sistema de frenado. La moto daba tirones al frenar, además de un ruido fuerte y perceptible, lo que hacía que el viaje fuera menos seguro y cómodo. Entiendo que debería haber revisado la moto a fondo antes de cogerla e informar de cualquier problema inmediatamente, así que no puedo culpar del todo al equipo. Sin embargo, sería de gran ayuda que las motos se inspeccionaran y mantuvieran mejor antes de entregarlas a los clientes, ya que esto garantiza una experiencia más segura y fiable para todos.