¡La cálida bienvenida fue lo mejor! Alquilamos una scooter Piaggio Liberty por una semana, para la cual no se requería licencia. La scooter tenía un baúl enorme, lo que dificultaba que un pasajero se sentara cómodamente. Estaba bastante desgastada y el motor sonaba raro. En cuanto al equipamiento, no tenían un casco de mi talla, así que tuve que llevar uno más pequeño, lo que me impedía abrocharlo correctamente. El casco era viejo y estaba muy dañado, al igual que los guantes, que estaban sucios y olían a sudor. ¡Una experiencia agridulce en general!