¡Qué negocio familiar tan increíble! Los descubrimos por pura casualidad al bajar del autobús demasiado pronto, y resultó ser el mejor error que cometimos durante nuestro viaje. Desde el momento en que entramos y vimos sus impecables carritos, supimos que estábamos en buenas manos. Nos recibieron personas de lo más amables y genuinas. Toda la familia nos hizo sentir valorados y atendidos de principio a fin. Se desvivieron por nosotros, incluso nos proporcionaron un carrito nuevo. ¡Era tan nuevo que literalmente le estaban quitando el plástico protector a los faros cuando lo recogimos! Sus precios eran justos, transparentes y sencillos, lo que hizo que todo el proceso fuera fácil y sin estrés. Lo que realmente los distingue es el nivel de atención que brindan a sus clientes. Amablemente nos recogieron y nos llevaron de vuelta al hotel, y el día que reservamos, incluso nos llevaron al pueblo en uno de sus carritos de cuatro plazas, un gesto considerado que apreciamos muchísimo. El carrito en sí era fantástico, e hizo que explorar la zona fuera un verdadero placer. Sumado a la excelente atención al cliente, fue una experiencia inolvidable. Recomiendo ampliamente este negocio familiar. Se nota que se enorgullecen de su trabajo, y sus carruajes son su sustento. Si depositan su confianza en ustedes, les pedimos que les correspondan cuidando sus vehículos. Muchísimas gracias a toda la familia por su amabilidad, generosidad y servicio excepcional. Sin duda volveremos en el futuro, y siempre será nuestra primera opción.