¡Una experiencia genial! La tienda de alquiler es increíble, muy atenta, súper servicial y con un montón de recomendaciones estupendas. Siempre están disponibles: casi nos quedamos atrapados en la montaña por la lluvia y la niebla que nos impedían volver en moto, y estaban listos para venir a recogernos. Al final, conseguimos volver, pero la verdad es que son fantásticos. Para la moto, habíamos alquilado una de tres ruedas, pero recomendamos una de dos ruedas para que sea más fácil de manejar al frenar. Por lo demás, ¡todo fue perfecto!