Alquilé una BMW F900 GS en la agencia de alquiler y, sinceramente, no tengo ninguna queja. De principio a fin, fueron increíblemente serviciales, la reserva fue sencilla, la comunicación impecable y todo el proceso fue totalmente libre de estrés. La moto estaba en excelentes condiciones, muy bien mantenida y claramente cuidada. También nos proporcionaron todo el equipo, lo que facilitó mucho las cosas. Lo que realmente destacó fue el servicio. No solo nos entregaron la moto, sino que se tomaron el tiempo de recomendarnos una ruta increíble, con paradas en miradores, para comer y tomar un café, además de consejos para recorrer la isla. Eso marcó una gran diferencia y realmente mejoró todo el viaje. Subir al Teide fue una experiencia inolvidable, y tener todo tan bien planeado nos permitió disfrutarlo al máximo. Para rematar, al devolver la moto nos recibieron con cervezas frías e incluso nos organizaron un taxi de vuelta al hotel, un final perfecto. Un servicio absolutamente increíble, motos increíbles y una experiencia que recomendaría a cualquiera. Impecable.