Llevo años soñando con tener una Harley-Davidson, ¡y para mi 41 cumpleaños decidí darme este regalo! Durante mi búsqueda, encontré una 883 personalizada (en perfecto estado, con modificaciones impecables en cada detalle y meticulosamente cuidada por su anterior dueño) a un precio inmejorable en la tienda de alquiler. ¿Qué puedo decir? El personal fue profesional, directo, amable y con un gran conocimiento del tema. Cuando me enseñaron la moto, no esperaban que la comprara de inmediato, pero era una oportunidad única y no podía dejarla pasar. ¡Muchas gracias de nuevo por su profesionalidad y dedicación! :)