Juan Ignacio I.
15 oct 2024
Alquilé una CRF 250 porque quería una moto ligera y versátil, y a través de la app Riderly conseguí la que había pedido. La empresa de alquiler se puso en contacto conmigo enseguida para coordinar y conocer mis necesidades y planes de viaje. El día anterior me recibieron en sus instalaciones y ultimamos los detalles. Me trataron de maravilla y me proporcionaron todo lo necesario para el viaje: cámaras de repuesto, inflador, herramientas, batería externa y portaequipajes. No me faltó de nada, incluso me acompañaron a comprar una chaqueta y unos pantalones que necesitaba. Empecé el viaje muy bien equipado, recorrí unos 1200 km y la moto funcionó de maravilla. Sin ningún problema. Seguimos en contacto a diario, ya que me asesoraban sobre la ruta. Muy atentos y amables. Recomiendo encarecidamente alquilar una moto y disfrutar de un viaje estupendo.