Todo el proceso fue fácil y agradable, y el personal fue fantástico. Habíamos reservado dos motos y se desvivieron por atendernos. Yo solo podía conducir una de 125 cc debido a las restricciones de mi licencia, así que me ofrecieron varias opciones y pude probarlas para ver cuál me convenía más. Mi hija quería una moto más grande porque había aprobado el examen de conducir, y le ofrecieron una Honda CB 500. Para asegurarse de que estuviera contenta, la sacaron y le permitieron probarla. Las motos estaban en buen estado, con muy pocas señales de uso, así que ambos quedamos satisfechos. Después de 5 días de viaje, devolvimos las motos y todo salió según lo previsto. Una experiencia muy agradable y muchas gracias al personal por su ayuda. Muy recomendable.