Alquilamos motos, eran bonitas motos de fibra de carbono, pero asegúrense de revisar su estado: una no cambiaba de marchas con la misma suavidad que las mías, pero pensé que al ser de alquiler no habría problema. La cadena se rompió de camino a casa, pero la dueña respondió rápidamente a mi llamada, vino a recoger la moto y a llevarme de vuelta, y fue muy comprensiva. Volvería a alquilarle una moto sin dudarlo.