La empresa de alquiler me trajo la cafe racer desde la ciudad el día de mi llegada para que pudiera disfrutar de mi estancia de 25 días. Sinceramente, al principio la moto no me pareció gran cosa, pero una vez que empecé a disfrutar del viento y a acostumbrarme a visitar todos los preciosos pueblos costeros con ella... ¡me di cuenta de que era el vehículo perfecto para este viaje! Potencia suficiente para adelantar, pero el tamaño justo para no resultar intimidante. La empresa de alquiler fue muy comunicativa cuando surgió algún problema, con precios justos y un servicio eficiente. Ten en cuenta que no hay una tienda física en el lugar de alquiler... te llevan el vehículo hasta donde estés, así que comprende que es un trabajo hecho con cariño, ya que no hay mucha gente que alquile motos en la región. Recorrer la zona en una cafe racer y explorar la selva es la experiencia definitiva, y como motero apasionado... que ha estado en Vietnam dos veces... no encontrarás mejor precio ni mejor experiencia. Así que sí, alquila la moto y disfruta de un viaje inolvidable.