Mi reciente aventura de 10 días en la impresionante isla de Madeira fue aún más emocionante gracias a una fantástica experiencia de alquiler de scooter. Tras reservar con antelación, incluyendo dos cascos, al principio me preocupaba si la scooter estaría a la altura de las famosas y empinadas cuestas de Madeira, algunas de las cuales alcanzan un impresionante 25%. Sin embargo, mis preocupaciones se disiparon rápidamente. Esta valiente máquina superó cada carretera sinuosa y cuesta arriba con sorprendente potencia, demostrando ser más que capaz de sortear la espectacular topografía de la isla. Durante nuestra "corta" estancia, recorrimos más de 800 kilómetros, prueba de la libertad y flexibilidad que nos brindó la scooter. Desde la vibrante capital, Funchal, hasta los rincones más remotos y agrestes de la isla, exploramos innumerables atracciones imprescindibles. Si bien Madeira ofrece sin duda una variedad aparentemente infinita de lugares de interés —tanto que sin duda solo vimos una pequeña parte—, la scooter nos permitió aprovechar al máximo nuestro tiempo y recorrer una gran distancia de manera eficiente.