¡Todo fue perfecto! El dueño de la tienda de alquiler fue muy amable y relajado, y el precio muy justo. Nos recogieron directamente en el hotel, pudimos empezar a conducir enseguida e incluso nos llevaron de vuelta al hotel después de devolver la moto. ¡Súper práctico! Conducir fue divertidísimo y, sinceramente, sin la moto Rodas sería un 10/10, pero con ella, sin duda, un 100/10.