Alquilamos una Royal Enfield 350 durante 6 días en la agencia de alquiler. Tener una moto nos dio mucha más libertad para descubrir la isla, planificar excursiones de un día para bucear, ir a nuestra clase de cocina, hacer visitas guiadas, visitar Stone Town y llegar a restaurantes un poco más alejados de nuestro alojamiento. Es el medio de transporte perfecto en la isla. La comunicación con el personal de la agencia de alquiler fue rápida, fluida y profesional, y todo se gestionó a distancia: consulta, identificación, permiso de conducir local, pago y depósito. El precio del último día se calculó por horas en lugar de por día completo, lo cual nos pareció muy bien. Nos alojamos en el este de Zanzíbar, así que elegimos la opción de que nos entregaran la moto en el hotel y la recogieran después. En ambas ocasiones, el conductor fue puntual. ¡Excepcionalmente fiable y muy recomendable!