¡Esta tienda de alquiler hizo que mi viaje a Nepal fuera inolvidable! Rara vez escribo reseñas, pero esta vez tenía que hacerlo. Alquilé una Royal Enfield Himalayan en esta tienda, y esa simple decisión terminó marcando todo mi viaje. Desde el principio, el dueño me trató como a un amigo y compañero de viaje, no solo como a un cliente. La moto estaba en excelentes condiciones, a un precio justo y claramente preparada por alguien que realmente conduce: neumáticos nuevos, ajustes para que me quedara bien y todo se sentía sólido antes de partir. Incluso me dijo que si algo no se sentía bien después de mi primer paseo, podía volver y lo reajustaríamos. Durante el viaje siempre estuvo disponible y me brindó su apoyo, lo que realmente me dio confianza ya que viajaba solo. Lo más importante: se me cayó la moto fuera de la carretera. Nada grave, pero algo por lo que casi todas las tiendas de alquiler cobrarían. Cuando se lo dije, simplemente dijo: