Fue un placer alquilar la Honda CB500X para un viaje de dos semanas por las islas Norte y Sur. La motocicleta estaba en perfectas condiciones y funcionó a la perfección, sin mostrar signos de desgaste ni problemas durante todo el trayecto. Realicé revisiones diarias, pero todo se mantuvo en excelente estado. Los neumáticos estaban en buen estado, los frenos respondían bien y la suspensión era suave y cómoda. En resumen, fue una motocicleta segura, fiable y fácil de manejar. Junto con mi hijo, que conducía su propia motocicleta, recorrimos más de 3900 km desde Auckland hasta Queenstown, viajando por las costas este y oeste, creando recuerdos inolvidables.