Tengo una lesión en la rodilla y no sabía lo grande que era este aeropuerto. Estaba haciendo una cola larguísima cuando, al ver que cojeaba, el personal me llevó al frente. Finalmente, logré llegar a una zona al otro extremo del aeropuerto. Empecé a entrar en pánico porque sabía que me costaría mucho llegar a la puerta de embarque, ya que me dolía mucho la rodilla y caminar se me hacía difícil. Una empleada del aeropuerto, una señora vestida de negro con detalles verdes, se acercó y enseguida me trajo un carrito para llevarme a la puerta correcta y me gestionó el embarque prioritario. Le estoy muy agradecida porque lo estaba pasando realmente mal. El personal de este aeropuerto es impecable; quiero darles las gracias de corazón como viajera agradecida.