El personal fue absolutamente genial de principio a fin. Unos chicos estupendos que hicieron que la experiencia en buggy todoterreno fuera divertidísima, mantuvieron un ambiente relajado y demostraron tener un gran conocimiento del tema. La verdad es que fue épica, y lo único malo fue que se nos pasó volando. Un saludo especial también para el conductor que nos llevó del hotel y de vuelta. Fue sencillamente impecable, sobre todo con una niña. A ella le encantó, y él se portó de maravilla con ella todo el tiempo. En resumen, una experiencia fantástica que sin duda repetiríamos. La próxima vez que vayamos, sin duda reservaremos la excursión de día completo.