Si buscas un precio justo, un trato amable y un negocio de confianza, ¡no busques más! Nos robaron una de nuestras dos motos una noche, pero gracias a la ingeniosidad del dueño de la tienda de alquiler, pudimos encontrarla en un aparcamiento cualquiera. Vino a vernos enseguida y se encargó de todo (denuncia policial, seguro, recuperación de la moto) para que pudiéramos disfrutar al máximo de uno de nuestros últimos días. En todo momento se mantuvo tranquilo y sereno, así que no nos preocupamos por nada ese día. Gracias.