La experiencia en general estuvo bien, pero podría haber sido mejor, por eso le faltó una estrella. Éramos tres y decidimos alquilar unas Triumph Tiger 660. Un par de semanas antes de viajar nos pidieron los datos del pasaporte y el permiso de conducir, que proporcionamos. Recibimos el mismo correo una y otra vez, lo cual fue un poco frustrante. Nos dijeron que las motos que elegimos no estaban disponibles y que nos habían asignado motos similares: una Tiger 900GT, una Trident 660 y una Daytona. Nadie iba a conducir una Daytona encorvada, así que enviamos varios correos electrónicos para que la cambiaran por una Tiger 800 Sport. Como último recurso, comprobamos un par de días antes de volar y descubrimos que podíamos recoger las motos directamente en Triumph Málaga. ¡En ningún momento nos dijeron eso!
La Triumph Málaga fue magnífica y la recogida y la entrega fueron facilísimas. Pasamos una semana fantástica.
A pesar de los problemas administrativos, la experiencia general con Riderly estuvo bien y definitivamente los usaremos a ellos y a Triumph Málaga nuevamente el año que viene.