Alquilé una scooter de 125 cc en la tienda de alquiler de Kigali y la experiencia fue increíblemente fluida de principio a fin. Desde el primer día que llegué, todo fue fácil y estuvo bien organizado. El depósito fue cómodo y se podía pagar con Revolut, lo cual agradecí mucho. El personal de la tienda fue muy amable, se tomó el tiempo para explicarme todo, me proporcionó un casco y se aseguró de que me sintiera seguro antes de partir. El proceso de contratación fue sencillo y directo, y poco después ya estaba en la carretera con una scooter con el depósito lleno, toda la documentación necesaria e incluso un soporte para el móvil para poder usar el GPS mientras conducía. La scooter estaba en excelentes condiciones y era muy suave de conducir, justo lo que buscaba. Durante mi viaje de 8 días por Ruanda, fuera de Kigali, recorrí una buena cantidad de kilómetros y tuve la oportunidad de ver casi todo el país. La scooter nunca me falló y funcionó de forma fiable durante todo el viaje. Casi no tuve ningún problema durante el alquiler. El último día hubo un pequeño incidente debido a la conducción temeraria de algunos lugareños, pero la tienda de alquiler me ayudó de inmediato y me brindó apoyo hasta que devolví la moto. Lamento mucho las molestias ocasionadas. Incluso en esa situación, la tienda de alquiler manejó todo de manera sumamente profesional y tranquila. El proceso de devolución también fue muy flexible y cómodo, lo que mejoró aún más la experiencia. En general, quedé muy satisfecho con el alquiler y sin duda volvería a alquilar una moto con ellos. ¡Un 10 sobre 10!