No duden en alquilar una moto en la tienda de alquiler. Era la primera vez que alquilábamos una moto en el extranjero. Al principio, fuimos solo para informarnos, pero después de hablar con los chicos durante un par de minutos, decidimos alquilar una moto durante dos días. Confiamos plenamente en ellos. Sin arrepentimientos, solo recuerdos maravillosos. No tuvimos ningún problema para aparcar ni para repostar; en Italia, todo es muy sencillo con las motos. Pudimos pagar la fianza en efectivo y nos la devolvieron inmediatamente después de devolver la moto. Sin complicaciones, sin estrés alguno. Dos días no fueron suficientes, ¡seguro que volveremos! Olvídense de autobuses y trenes: tómenselo con calma, alquilen una moto y disfruten de la hermosa Puglia.