Compré una motocicleta en la tienda de alquiler y debo decir que, objetivamente, hubo algunos inconvenientes, no tanto con la compra en sí, sino con la espera de la motocicleta y su posterior entrega. Claro que, como todos sabemos, pueden surgir imprevistos, y debo decir que, a pesar de todo, el personal intentó resolver los diversos problemas y, al final, pudimos esperar la motocicleta, sí, durante bastante tiempo, pero con tranquilidad, a pesar de nuestras ganas de tenerla en nuestras manos. Obviamente, la compra fue un poco complicada, pero lo importante es que los diversos inconvenientes se resolvieron durante el proceso.